“Ciudad de las luces”, sobrenombre que lleva una de las ciudades más hermosas y grandiosas del mundo, Paris. Lugar en el cual puedes escuchar las notas de un acordeón mientras canta Edith Piaf. Recorriendo los Campos Elíseos desde la zona de La Defensa, un área con edificios modernos y un arco de 100 m de altura, hasta el Arco del Triunfo, hay  teatros, cines, tiendas especializadas en el turismo y grandes cafés que, como aspecto curioso, tienen las sillas y las mesas colocadas de cara a la acera, en fila, como si los clientes estuvieran viendo pasar una película. Fue aquí el acontecimiento de una nueva forma de generar publicidad.

 

¿Cuál sería tu reacción si pudieras asistir  a una ópera en vivo por las calles orquestada por una boca de silicona de 700 kilos?

El 8 y 9 de abril, Voyages-sncf.com y TBWA \ Paris crearon un espectáculo sorprendente en las calles de París, invitando a los peatones a que estuvieran lo  más cerca posible que pudieran estar a sus pasiones.

Podían oír el famoso canto del Ave María que provenía desde una boca de silicona de 700 kilos, tomar una ducha con un jugador de rugby de 4 metros cuadrados, mirar debajo de 70 metros de largo de la falda de Marilyn, o transformar una parada de autobús en una discoteca tocando el torso de un cantante de funk.

Situaciones sorprendentes, divertidas e inusuales tomaron vida bajo los ojos de los peatones sumamente sorprendidos, que provocaron reacciones muy fuertes e interesantes.

La originalidad del evento se basa en una instalación exclusiva instalación constituida por  4 interactivos carteles en gigante expuestos  al aire libre. Creados por Jérémy Bureta-Caravita, un famoso fabricante de cine FX, con más de una tonelada de silicona.

Este tipo de publicidad es la que sorprende, genera controversia creando innovación para su público. Generando ese “efecto sorpresa” que la gente busca para mantenerse entretenidos y emocionados por los efectos que dan las buenas estrategias en la publicidad.