f64cd_0002El futbol mueve pasiones, en algunos lugares más que en otros. Inglaterra puede sentirse orgulloso de haber sido la nación que le diera al mundo el deporte más popular del orbe, pero qué sería de éste sin la magia y el “juego bonito” de selecciones que convirtieron el balonpie en un arte. Desde el juego técnico de las ligas españolas, la maestría del juego italiano, la contundencia de la saga alemana, la estrategia en conjunto de Costa Rica y, ¿Por qué no? Las estrategias dentro y fuera de la cancha que han llevado a México a octavos de final (contando los festejos del célebre “Piojo” Herrera). Pero pocas selecciones y países sienten, viven y sufren el futbol como Brasil. 

Por eso no extraña que el insight de una campaña de donación esté involucrada con la emoción que genera este deporte en tierras cariocas. Aunque parezca rebuscado, la idea y la ejecución en el caso de estudio sí enchina la piel; por medio de un balón lleno de tecnología, se grabó el latir de un país. Éste dadget fue entregado a la selección, previo a su participación en la justa deportiva.

Aunado a todo lo anterior, se podían hacer donaciones en efectivo para apoyar causas humanitarias en el continente africano. Esta acción fue llamada Itau Heart Ball.

 

Huelga decir que todo iba bien, hasta que la maquinaria alemana hizo pedazos los sueños de todo el país en cuartos de final. Pero la campaña queda para la posteridad y es un gran ejemplo de vinculación emocional con algo que mueve a toda una nación como sólo el futbol lo sabe hacer.

Información vía Ads of the World.