gallery-02¿Qué tan complicado sería crear una escultura interactiva? ¿Qué tanto se puede mezclar el arte con la intervención del espectador? Si el consumidor se involucra en la dinámica de la pieza, ¿Deja de ser arte y se convierte en algo más? Para el 30 aniversario del TED, la artista Janet Echelman y Aaron Kolbin colaboraron juntos para responder a estas dudas y, de paso, crear una pieza increíble, futurista y única, ya que, además de ser visualmente hermosa y atractiva, necesitaba de un elemento extra que la hace especial en todo el mundo: el consumidor, quien es el responsable de mostrar todo el potencial de esta pieza como obra de arte colectiva. 

Por medio de sus dispositivos móviles, quienes caminen por el centro de Vancouver podrán manipular, en tiempo real, las animaciones que serán mostrados en miles de fibras suspendidas entre los edificios, las cuales forman una especie de pantalla de 227 metros de largo. ¿Cómo es esto posible? A través de la conexión Wi-Fi de sus celulares o tabletas, las cuales se conectan a un servidor que envía hasta el más mínimo trazo realizado en las pantallas táctiles de los gadgets y lo traduce en una marea de colores, los cuales se ven impresionantes en el cielo nocturno canadiense, llamada Unnumbered Sparks.

Esta interacción artística se da gracias a la tecnología que provee Google a través de su navegador, que es lo que se muestra en realidad en la escultura, la cual cuenta con más de 10 millones de pixeles de resolución. Y, mientras el usuario juega con las animaciones, podrá escuchar audios sincronizados con sus trazos a través de las bocinas de su dispositivo.

Para nuestra mala fortuna, sólo podremos ver este ejemplo de creatividad y avance tecnológico a través de la red, pero no dudamos ni un segundo que una acción inspirada en ésta se vea pronto en algún evento realizado en nuestro país. Sin duda vale la pena replicarlo, tanto por su calidad visual, interactiva, como por el reto de producción que representa.

Información vía Unnumbered Sparks.