sddefaultDurante los últimos años hemos visto como los precios de todo comienzan a incrementarse. Que si el gasolinazo, que el precio del kilo de huevo, el kilo de tortillas, la tarifa del transporte público, entre muchos otros productos y servicios. Todo sube, incluso nuestro sedentarismo. Nos hemos vuelto unos consumidores muy comodinos que nos gusta tener un gadget que nos resuelva el 90 por ciento de nuestro día.

Con esta premisa en mente, en Chile se realizó una acción que invita a no cambiar la rutina, pero sí los hábitos. Por ejemplo, tomar un taxi es muy rutinario para la mayoría de la población, pero dentro de él es en donde el habito de esperar a llegar al destino indicado es diferente. El taxi del movimiento consiste en colocar unos pedales delante del asiento del pasajero, quien puede o no pedalear mientras el taxi lo lleva a su destino. Claro que, entre más pedaleé, menor será la tarifa que pagará.

 

Ingenioso, ¿No lo creen? De nueva cuenta, Coca-Cola y su agencia creativa mezclan conceptos que activan al consumidor, lo invitan a realizar actividad física sin perder el factor de diversión.