Muchas marcas, sino es que todas, han tratado de vincular a sus productos con sentimientos relacionados con la felicidad, bondad, entre muchas otras emociones positivas. Esta clara tendencia indica que, para los anunciantes, es importante que el consumidor vincule emociones con sus productos y así le sea más sencillo relacionarse sentimentalmente con él.

La marca de chocolates en barra Milka  podría ser un caso más en la lista, pero tiene un twist que involucra mayor involucramiento por parte del consumidor. Bajo el eje rector “atrévete a ser más suave”, la marca decidió probar su este estatuto por medio de una acción poco convencional, la cual consiste en que el producto esté incompleto en el punto de venta.

El consumidor que lo adquiera tiene dos opciones. La primera es reclamar ese faltante y recibirlo vía correo tradicional; la segunda, enviarlo a una persona, con un mensaje personal.

Esto es similar a la estrategia que le mereciera el Grand Prix de medios en Cannes durante el 2009, cuando Kit Kat convirtió a los centros postales en nuevos puntos de venta. Ambos ejes rectores toman a una golosina como medio de comunicación principal con el que se transmite un mensaje positivo.

Información vía Creative Guerrilla Marketing.