Una imagen dice más que mil palabras. Gracias a ello, se han creado miles de ejemplos en la publicidad que son una verdadera joya. Basta con ver una fotografía para entender el mensaje en su totalidad. Claro que nunca falta ese copy que le da el toque final a una pieza que bien podría formar parte de una exposición de arte pop contemporáneo.

Pero el arte no sólo se trata sobre estética, sino de comunicar sentimientos. Esto es lo que intentó hacer BMW, en conjunto con la agencia Cundari y con un equipo de fotógrafos profesionales.

La acción que realizaron en conjunto fue simple, pero emotiva. Armados con un tripié, su cámara y potentes lentes, los fotógrafos hicieron un “safari fotográfico” por diversas carreteras canadienses. Esto lo hicieron con el fin de capturar una de las emociones que transmite la marca en cada uno de sus productos.

El resultado son una serie de postales nostálgicas, las cuales fueron subastadas para diversos actos benéficos.

De acuerdo con la marca, cada una de estas fotografías describen que “el mundo se ve mucho más inspirador dentro de un BMW”.

Información vía Ads of the world.