Ser tomado en cuenta

Todo aquél que ha buscado una oportunidad en el ámbito laboral sabe que no es sencillo. Los candidatos deben pasar filtro tras filtro, a veces en un proceso que toma semanas o meses. Y, aunque el sexo, raza o nacionalidad ya no son factores para rechazar a un candidato (o no deberían ser), existe uno del que nadie se salva y nos espera a todos, la edad.

Aunque eso no deba suceder, la sociedad tiende a olvidar a las personas mayores y no toman en cuenta su experiencia, compromiso y ganas de hacer cosas. Porque podrán tener más de 60 años, les dolerán los huesos y tienen el cabello canoso, pero esas no son razones por las que deberían de quedarse sentados el resto de sus vidas. Al contrario, son personas que tienen experiencia y muchas ganas de ser tomados en cuenta para realizar  cualquier tipo de trabajo.

Durante la pre producción del más reciente IAB Conecta, el equipo de producción tuvo contacto con personal del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), quienes nos comentaron acerca de todas esas personas mayores de 60 años interesados en apoyar el evento.

Su labor consistió organizar el material promocional de todos los patrocinadores para armar un kit, el cual fue colocado dentro de mil 200 mochilas, las cuales fueron entregadas a todos los asistentes al evento. Gracias a su compromiso, organización y experiencia, en dos horas todo estaba listo (labor que había tomado hasta 12 horas al equipo de runners en años anteriores).

Si bien todos y cada uno de los adultos mayores recibieron un pago por su trabajo, su mayor recompensa -de acuerdo con ellos mismos-  fue haberlos tomado en cuenta y a no ser menospreciados por su edad ni por sus capacidades físicas. Además, la productora a cargo del proyecto se mostró totalmente satisfecha y espera repetir la experiencia en próximos eventos.

Los invitamos a todos a no tener prejuicios y a recordar que la edad no limita las ganas de trabajar.