Siendo este mi debut en el blog de ZYNCRO me gustaría compartirles un tema con el que vivo día a día y me apasiona por la facilidad con la que cambia, muchas veces sin aparente razón y otras tantas acompañada de avances en la forma en la que nos comunicamos: Los gustos y pensamientos del consumidor.

Todos de una u otra forma somos consumidores, ya sea de productos o bien de servicios y no nos es ajeno ese momento crítico en el que estamos a punto de desembolsar cualquier cantidad de dinero pero sin estar seguros de si nuestra decisión es la adecuada.

¿Y qué es lo que sucede entonces?

Tomamos nuestro móvil y consultamos con nuestra red social preferida si lo que estamos a punto de adquirir es realmente lo que necesitamos o si es que existe alguna otra opción que nos funcione mejor.

Me surgen entonces las siguientes preguntas:

  •  ¿Dónde quedaron las campañas de publicidad y/o promoción espectaculares, que vendían millones de productos?
  • ¿De qué sirven todos los esfuerzos de una marca para construirse así misma si un simple tuit puede cambiar tendencias, campañas y planes enteros de mercadotecnia?

Buscando respuestas me encontré con la quinta edición del Estudio de consumo de medios entre internautas mexicanos realizado por la IAB en su capítulo México, que me aclaró un poco el panorama, y más que eso, reforzó mi teoría acerca de cuál es la faceta que las marcas deben contemplar en cualquier acción: La vida digital de sus consumidores.

En dicho estudio se menciona que en promedio cada usuario de internet, de los 46,600,000 mexicanos que tienen acceso, cuentan con un promedio de 4 dispositivos para consultar su información. Es una cifra impresionante que deja de lado a medios tradicionales como la televisión y la radio, además que le permiten una ubicuidad para con su vida digital ya que de estos 4 dispositivos 2 son móviles (smartphones, tablets, consolas de videojuegos y reproductores de mp3). Prácticamente en cualquier lugar tiene la oportunidad de comentar, construir y destruir a cada una de los productos y servicios con los que se topa diariamente.

¿Qué debe hacer entonces una marca para entrar en esta dinámica?

La respuesta, aunque suene sencilla, tal vez en la práctica no lo sea tanto… ¡Generar un diálogo!

Que en primera instancia, si puede ser directamente con ella y con cada uno de sus consumidores, pues que mejor. Cómo ejemplo tenemos el reciente caso de Red Bull con su Space Jump que nos tuvo al filo del teclado preguntándonos cuando es que Felix Baumgartner realizaría el salto más grande de un ser humano.

Y como segunda opción, si es que no se genera un diálogo directo con la marca, sí que se logre entre sus usuarios o consumidores, que viéndolo objetivamente ¡es mejor! Se convierte en publicidad y recomendaciónGRATIS.

Una muestra de este tipo de campañas fuel la realizada por Metro Trains de Australia que con una animación, una canción harto pegajosa y un micrositio, lograron un impacto al día de hoy de 39,180,411 en YouTube con la única finalidad de que los usuarios del servicio tuvieran cuidado al momento de hacer uso del mismo.

A esto es a lo que debemos apuntar cuando pensemos en nuestra marca o bien en la de algún cliente para aquellos que trabajamos en el negocio de la comunicación, publicidad o mercadotecnia. El objetivo de nuestras campañas, que además de cumplir con las metas que se tengan planeadas, debe ser el permear más allá de una campaña para generar conversación con nuestro target, lo que de una u otra forma nos llevará a que la próxima vez que alguien pregunte si somos su primera opción de compra a sus amigos de Facebook, la respuesta sea un “¡Por supuesto que sí!”.