La batalla social

Facebook y twitter son los amos y señores en cuanto a redes sociales se refiere. No hay otro tipo de plataforma, software o aplicación que compita con ellos en cuanto a popularidad, penetración y funcionalidad. Hasta hoy.

Si hay algo constante en la industria de la mercadotecnia, más allá de que ésta se creó para vender productos, es el hecho de que las tendencias se esfumarán tan rápido como llegaron. Hace cinco seis años fue MySpace. Después fue hi5. Entonces llegó la invención del señor Zuckerberg y, desde entonces, parece que no hay quién le haga frente a su propuesta social. Junto con twitter – que no es una red social per se – se han adueñado del ciberespacio y del tiempo de millones de personas en todo el mundo. Pero todo lo que inicia, tiene que terminar.

Hace medio año que Google lanzó su propuesta social, Google+, la cual retoma varios conceptos de su competencia y ofrece una oferta superior, o al menos así lo promovieron en un inicio. La realidad es que ni Facebook ha disminuido su popularidad ni Google+ la ha desbancado. Y dudo mucho que eso suceda.

Pero, ¿qué pasa con los usuarios que ya están hasta en cinco redes sociales  diferentes? Es ahí en donde, como mercadólogos, nos compete analizar las razones que los mantienen en una u otra plataforma y si estas migraciones digitales nos orillarán a imaginar de nuevo nuestras estrategias comerciales.

MySpace y hi5 se han enfocado en mantener a usuarios con un perfil infantil y adolescente, con cierto enfoque musical por parte de la primera. En este sentido, es la única que ha funcionado como un lugar donde cientos de grupos musicales utilizan esta plataforma para darse a conocer. Por su parte, el alcance de hi5, la que fuera la red social más popular en Latinoamérica, a sólo contar con presencia en centro y algunos países de Sudamérica.

Facebook, por su parte, ha conquistado al mundo entero, con más de 750 millones de usuarios (y continúa en aumento). Su perfil multiplataformas, flexibilidad y constante innovación la han mantenido a la cabeza del segmento. Su verdadera competencia pudiera haber llegado con Google+, un intento más por parte de Google para entrar en ese mercado – recordemos el poco impacto que generó Google Buzz o, en su defecto, Google Wave -. Todavía es muy temprano como para saber si las personas detrás del motor de búsqueda más popular en el planeta será una opción sólida frente al proyecto universitario que, al día de hoy, cotiza fuerte en la bolsa de valores.

Twitter, en cambio, parece no tener competencia, ni inmediata ni futura. Desde su creación y su divulgación, casí como campaña viral, se ha fortalecido a pasos agigantados y mes con mes aparecen aplicaciones o programas que facilitan o mejoran su uso. Su más reciente asociación con Apple para que éste los incluya en el software de sus productos da prueba de que los señores a cargo de los microblogs piensan muy a futuro, pues no sólo trabajarán hombro con hombro con uno de los hombres más creativos de nuestros tiempos, sino que la alianza de ambas marcas será precedente para los demás.

Por mi parte, yo aprovecho las ventajas de dos que tres redes sociales, tanto en el ámbito personal como profesional. Y me encanta en ambos sentidos.