2012 es un año importante para las agencias, no sólo por la oportunidad que presenta un evento de índole global como los Juegos Olímpicos, sino porque también habrá quien pondrá sus habilidades y estrategias publicitarias al servicio de los candidatos a la presidencia de México.

Si bien el término “marketing político” se hizo popular con la sociedad mexicana hace poco más de 12 años, no fue hasta que David Plouffe reinventó la forma de generar una campaña presidencial en los Estados Unidos, la cual fue la principal razón por la que Barak Obama se hiciera de la presidencia del país más poderoso del mundo. Misma que, al día de hoy, es un caso de estudio para los expertos en mercadotecnia, sociología e historia en general.

Con este precedente como sustento, ahora no falta agencia creativa, de BTL, de relaciones públicas o, de plano, “experta” en marketing político que ofrecen los servicios más básicos de la mercadotecnia para tomar su rebanada del pastel que generan las campañas presidenciales (dicho sea de paso, es un monto que ha superado los  130 millones de pesos).

Hoy, con las nuevas reglas que regulan el espacio de los políticos en los medios tradicionales (radio, TV y exteriores), los encargados de colocar a los políticos en las preferencias del público recurren al internet, porque “ahí está la gente”. Pero se les olvida la estrategia, el análisis, los cómos y razones que justifiquen que una figura pública que pretende gobernar a un país se exponga ante un medio que se auto regula constantemente y, al mismo tiempo, le da el poder al consumidor.

El reto de las agencias en un ambiente electoral como el que representa el año en curso es realizar campañas contundentes que, más allá de presentar a los candidatos como personas que “entienden” los nuevos tiempos, que son actuales y que tienen todos los buenos deseos del universo, es la de generar conversación. Y no me refiero a que hablen bien o mal de X persona, sino que tomen al toro por los cuernos o, en este caso, su twitter, facebook, youtube, google plus, hi5 o la que sea su red social de cabecera y que generen conversación. Que se enteren qué es lo que quieren la gente, lo que necesitan y que esto se vea reflejado en sus propuestas  para su supuesto gobierno.

Grandes marcas como Sabritas ya han escuchado a sus consumidores y los resultados han sido más que favorables. Existen muchísimos casos de éxito en redes sociales en donde un simple “like” ha cambiado el concepto de awareness y presencia de marca en el ámbito global. La interacción entre dispositivos móviles y materiales en punto de venta  y anuncios exteriores han generado una nueva forma de atrapar al público, quien está más dispuesto a participar, a formar parte de la campaña, a ser portavoz de la marca.

¿De qué sirve que un candidato se regocije porque es un TT en twitter? La popularidad no garantiza votos. Ese es el reto para las agencias que durante este 2012 se avienten el paquete de vender a un político al pueblo de México, hacer que el candidato sea relevante y no el chiste de la semana en la web mexicana.

Se deben de generar diálogos entre los candidatos y los votantes, esto fue parte fundamental de la exitosa campaña de Obama.