El Super Bowl, esa fiesta de cuatro horas en donde dos equipos luchan por la superioridad deportiva cada mes de febrero. Este evento es motivo de reuniones, en casas o en restaurantes, desde donde amigos y conocidos apoyan a su equipo favorito. 

De acuerdo con expertos en mediciones en los Estados Unidos, este partido es visto por más de 100 millones de personas en todo el mundo, lo que lo convierte en un escaparate único para que los anunciantes se luzcan durante los cortes comerciales. ¿Qué importa si 30 segundos valen más de un millón de dólares? 

Este año no fue la excepción, ya que varias marcas pautaron sus anuncios con antelación y planearon sus estrategias para que sus spots aparecieran en momentos úlave del juego. La variedad y el potencial de estos comerciales ya forman parte de la tradición del “super domingo”.

Entre los que llamaron más la atención, ya sea por controversiales, divertidos o atrevidos, se enlistan los siguientes: 

Honda, quienes traen del pasado a Ferris Bueller. 

VW, con la “continuación” del spot del niño Vader de hace un año, The Dogs Strikes Back. 

Chevrolet, con Chevy Bolt. 

Los vampiros de Audi para este 2012:

Pepsi continúa fiel a su tradición de producir spots con mega estrellas internacionales:

Doritos y su humor negro:

Chrysler y su atrevido mensaje:

FIAT seduce al público norteamericano:

Samsung y su campaña anti apple continúa y con mucho éxito en los medios especializados en publicidad:

No son todos los spots, pero sí los suficientes para darnos cuenta que la industria automotriz en Estados Unidos continúa en proceso de estabilización, por lo que no escatiman en recursos (económicos y creativos) para llamar la atención del consumidor y mantenerse en el mercado unos años más. 

¿Qué nos deparará el Super Tazón en el 2013? ¿Qué otras industrias se subirán a la máxima plataforma publicitaria de inicios de año?