Una de las máximas en la industria de la publicidad es, también, una de las más sencillas de aprender: el sexo vende. Ya sea con imágenes sugestivas de bellas modelos que visten diminutos atuendos, o secuencias que sugieren un contenido muy atrevido, los directivos de marketing que las incluyen pueden estar seguros de que la acción llamará mucho la atención del público.

Debido a lo atrevido de la propuestas, muchos de estos esfuerzos se vieron relegados a horarios y medios dirigidos a un público mayor de los 18 años. Pero, poco a poco las acciones BTL han retomado lo atrevido y picaresco de esta corriente para realizar activaciones que, por obvias razones, se salen de lo convencional.

Por ejemplo, está el caso de Contrex, marca de agua embotellada de Nestlé, cuya acción en Francia arrancó suspiros y el aliento de cientos de consumidoras, al ver cómo las luces de neón formaron la silueta de un hombre quien, a ritmo de la música, se despojaba de sus prendas.

Otro ejemplo, ahora en nuestro país, ocurrió el año pasado, cuando los consumidores de la marca X de Calvin Klein tenían que Marcar su punto en diversos lugares de la ciudad de México. O sea, mostrarse sólo con su ropa interior y así participar en una divertida promoción que los haría acreedores a un viaje a Europa. Contrario a lo que se esperaba, muchos hombres se quitaron los pantalones y mostraron de qué estaban hechos al marcar su punto.

Y, para terminar nuestro viaje dentro de las activaciones que llaman poderosamente la atención por medio de una estrategia atrevida, está la acción que Palmolive realizó en las calles de la ciudad de Sao Paolo. En ella, una modelo canta mientras toma un baño en plena vía pública… ¿Encuentran el gancho con el público? Por obvias razones la campaña genero muchísimo awareness por parte del consumidor, quienes no sólo miraban atónitos la acción, sino que la difundieron por medio de sus redes sociales. Está de sobra mencionar que la acción fue un éxito.

Éstos son sólo tres ejemplos de cómo la sensualidad y una idea atrevida puede darle la vuelta a una activación en centros públicos. Algunos más atrevidos que otros, pero todos, al final, dejan una sonrisa en el consumidor, quien no sólo resulta impactado por la marca, sino que también se divierte al vivir la experiencia.