Más que una moda, más que una tendencia, el turismo de reuniones se ha convertido en uno de los elementos más recurrentes entre varios clientes durante los últimos años, además de que es un catalizador de empleos, tanto para los prestadores de servicios en zonas turísticas como para las agencias especializadas.

Anteriormente esta rama de la promoción era denominada “turismo de negocios”, pero evolucionó hasta involucrar otro tipo de actividades y acciones que no se limitaban a ser meras reuniones profesionales en sitios poco convencionales. De esta forma, al día de hoy, esta rama abarca cuatro corrientes turísticas:

– Congresos

– Convenciones

– Viajes de incentivo

– Ferias y exposiciones

Todas ellas, de forma individual o en conjunto, son pieza clave en el desarrollo económico del país, ya que, por una parte, regulan la estacionalidad de la demanda turística en México, mejoran la ocupación en temporadas bajas, lo cual contribuye en elevar el gasto promedio de los visitantes.

Asimismo, estos eventos elevan la estadía promedio en México, impulsan la creación y desarrollo de micro, pequeñas y medianas empresas en diferentes localidades, además de apoyar en la generación y distribución del ingreso por turismo en zonas específicas.

Debido a ello, lugares como Los Cabos, Mazatlán, la Riviera Maya, entre otros destinos turísticos ya forman parte de los destinos especializados para brindar servicios que satisfagan las necesidades de las marcas que se vean en la necesidad de realizar este tipo de estrategias.