Ilustración por Guillermo Salas Bracho

Desde el siglo XIX la ilustración ha hecho aportaciones importantes a la venta y promoción de productos, servicios y movimientos sociales y políticos. Ha estado presente en el nacimiento de grandes marcas y servicios, así como en el de grandes naciones.

 

A pesar de este aporte y presencia, la ilustración ha sido la hermana menospreciada de las artes plásticas principalmente debido a su aplicación comercial y a las filiaciones ideológicas de sus ejecutantes (ilustradores). Algunos maestros y críticos de arte se han referido a  la ilustración y al diseño gráfico como “las prostitutas del arte” debido a que se “venden” al mejor postor a la vez que se les califica de pueriles y faltas de una propuesta digna de mención. Sin embargo actualmente la ilustración es más analizada y estudiada por diversas disciplinas, que la pintura y la plástica, ya que su uso masivo ha representado con mayor fidelidad los usos y costumbres humanos de los últimos 200 años, convirtiéndose así en un referente histórico de la sociedad moderna.

Algunos estudiosos ubican el origen de la ilustración moderna con el uso de la imprenta de Gutenberg, por lo que podemos decir que la labor del ilustrador no es algo nuevo, pero lo que sí es trascendente, es la importancia que tiene su capacidad para transmitir de una forma sencilla, clara y de alto impacto un mensaje a cualquier público objetivo.

En un principio los ilustradores se limitaban a dibujar escenas que formaban parte de textos además de las incunables, estas letras capitulares al principio de los textos. Con la revolución industrial y el surgimiento de la publicidad como medio de promoción y de los periódicos como medio de comunicación masiva, la ilustración cobró una mayor importancia ya que era la mejor forma de crear impacto o explicar un suceso al público, así surgieron grandes ilustradores como Alphonse Mucha o nuestro José Guadalupe Posadas quienes retrataron con gran fidelidad, la moda, productos y sucesos de su época, contribuyendo así al desarrollo de muchas industrias y tendencias políticas o sociales.

El avance de la tecnología sigue su marcha a pasos agigantados y la fotografía comienza a integrarse a la prensa y otras publicaciones, convirtiéndose en un parte aguas en la industria de las artes gráficas y la publicidad. Sin embargo la ilustración seguía siendo una técnica altamente socorrida alcanzando un punto máximo en la década de los 80s, pero con la entrada de la computadora, el retoque digital y la composición digital muchas agencias recurrieron a diseñadores y foto componedores para integrar su trabajo a la gráfica de sus campañas publicitarias, lo cual hizo entrar en crisis al medio de la ilustración.

Curiosamente fue este mismo avance tecnológico lo que ayudó a la ilustración a resurgir de sus cenizas. A pesar de la proliferación de “stocks” de fotografías, que reducían los costos y la complejidad de la elaboración de los mensajes gráficos, estos no eran capaces de dar lo que una ilustración bien realizada e implementada puede aportar: EXCLUSIVIDAD.

La originalidad de un trabajo de ilustración puede darle a una marca un concepto único que llegue a convertirse en una institución en la mente de las masas.  Que mejor ejemplo de ello que Coca-Cola, que a principio del siglo XX creo la imagen de Santa Claus a través del ilustrador Habdon Sundblom para su campaña navideña en 1931. Fue tal el impacto que estas imágenes provocaron, que ese Santa Claus se volvió una institución. Hoy en día cualquier empresa que use a Santa Claus, en realidad está usando el Santa Claus de Coca-Cola que creó Sundblom.

En el ámbito social y político la ilustración ha formado parte de miles de campañas a través de la historia, llevando los mensajes de los diversos gobiernos o tendencias de pensamiento. Desde la segunda guerra mundial, la ilustración fue usada por los aliados y los miembros de “El eje” para diseminar sus ideologías y promover el valor patriótico o hasta el terror colectivo en sus gobernados. Hoy en día este uso sigue vigente, son muchos los gobiernos que aprovechan herramientas como el cómic para llevar su mensaje de forma simple y visual al pueblo. Ejemplo de esto fue el cómic “2 de Julio” que publicó la administración del Presidente Vicente Fox en el año 2002 para promover su labor durante los dos primeros años de gobierno, hecho que aunque criticado terminó siendo emulado por el gobierno del Distrito Federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador que también publicó una historieta promoviendo su movimiento.

Dado que la ilustración ha aprovechado los medios masivos de comunicación, ha estado presente en todos los cambios sociales de los últimos 100 años, se puede identificar perfectamente una época o moda al ver cualquier material publicitario, y más aún si este cuenta con ilustraciones, ya que en estas se podrán apreciar, técnicas de impresión y realización, materiales de uso común, tipo de vestimenta y leguaje coloquial, por lo que se puede afirmar que la ilustración publicitaria es un reflejo de la historia moderna ya que retrata la moda, ideologías, lenguaje, usos y costumbres de cada época en que ha sido usada.

En sus orígenes la ilustración tuvo usos y técnicas específicas, como el agua fuerte y el grabado en metales para libros de diversos temas, hoy en día su realización es tan diversa como sus aplicaciones. Logotipos, cómics, ilustraciones editoriales aplicadas a carteles, libros, folletos, sitios web, personajes que son usados en animaciones que fungen como voceros de marca en campañas de marketing emocional y que son usados en materiales gráficos y audio visuales,  también se usan ilustraciones en infografías, gráficas en resultados de encuestas e informes de resultados en empresas o como parte de campañas informativas, de promoción de valores o comunicación interna en diversas industrias y hasta dependencias de gobierno y paraestatales.

Sin lugar a dudas, la ilustración es un medio que sigue evolucionando a la par con el mundo, tanto en aspectos técnicos como sociales y culturales, es una técnica vigente y actual que bien utilizada puede potencializar el mensaje y poder de venta de una marca o servicio por encima de sus competidores; la ilustración sigue integrándose al siglo XXI y por todos los medios nos grita “Aquí he estado, aquí sigo y aquí seguiré retratando el mundo con un boceto a la vez…”